TIJUANA.- La Fiscalía General del Estado (FGE) investiga la muerte de un hombre que fue trasladado inconsciente desde una clínica Jireh, de la Patrulla Espiritual, donde estaba internado, al Hospital General de la Zona Este.

La víctima tenía un golpe contuso en la cabeza, un hematoma y un orificio cuya causa deberá establecer la necropsia.

La víctima está identificada como Maximino Montero Higuera, de 50 años.

Ingresó al área de urgencias la noche del sábado 5 de septiembre, en condición crítica.

El personal médico intentó reanimarlo, pero no respondió y fue declarado sin vida a los pocos minutos de su ingreso.

Ante las lesiones y la falta de una explicación sobre lo ocurrido, el hospital notificó a las autoridades por la posible comisión de un delito doloso.

Nicolás Salvador Soto Moreno, de 47 años, quien se identificó como enfermero de la clínica que está en Residencial del Bosque y quien llevó al interno al hospital, fue detenido.

Quedó a disposición de la FGE para determinar su responsabilidad.

De acuerdo con información obtenida sobre el caso, el encargado del centro de rehabilitación habría escapado después de conocer la muerte del interno.

La FGE busca establecer qué ocurrió dentro de la clínica, quién estaba a cargo de Maximino y el origen de las lesiones.

Si la necropsia confirma que se trató de un homicidio doloso, sería el segundo relacionado con una clínica Jireh en menos de un mes.

El primer caso fue el de Richard Damián, de 28 años, quien murió el 21 de agosto dentro del centro Jireh de la colonia Mariano Matamoros.

La necropsia estableció que falleció por asfixia y presentaba más de 40 lesiones. Por ese crimen fueron detenidos Mario Antonio “N” y Anthony “N”.

La clínica de Mariano Matamoros fue suspendida el 4 de septiembre, luego de que la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS) detectó deficiencias en la atención de los internos e irregularidades en la documentación y los consentimientos para su ingreso.