TIJUANA.- En Tijuana, algunos padres denunciados por violencia vicaria utilizan tribunales de Estados Unidos para complicar procesos judiciales y evadir decisiones de jueces mexicanos, explicó la activista Estefanía Plascencia Ponce.

La presidenta y cofundadora del colectivo CESODI señaló que esta situación ocurre con frecuencia por la condición fronteriza de la ciudad.

Eso permite, dijo, que los casos, a veces se litiguen en ambos países.

“Si a un agresor no le gusta cómo el juez dictó una sentencia aquí (México) o dictó una convivencia, se van a las autoridades de Estados Unidos”, señaló.

Lo que se convierte, refirió, en una especie de “jugar y complicar”.

Esto provoca que, al mismo tiempo, muchas madres enfrenten procesos legales en tribunales de Tijuana y California, lo cual vuelve más difícil y desgastante la búsqueda de justicia, lamentó.

Plascencia Ponce contó que la situación se dificulta cuando las madres no tienen visa, pues eso les impide acudir a tribunales en Estados Unidos o convivir con sus hijos.

También se complica el pago de la pensión alimenticia cuando el padre trabaja en Estados Unidos, ya que resulta difícil comprobar sus ingresos.

Actualmente más de 150 madres forman parte del colectivo CESODI, donde reciben apoyo legal y acompañamiento psicológico para enfrentar estos procesos.

“Muchas de ellas ya están en un proceso de sanación, porque lo más complicado es la revinculación con sus hijos”, expresó la activista.

La violencia vicaria es una forma de violencia de género en la que el agresor utiliza a los hijos para dañar emocionalmente a la madre, ya sea alejándolos, manipulándolos o impidiendo la convivencia.

En 2023, el Congreso de Baja California aprobó integrar este tipo de violencia a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, tras una iniciativa impulsada por colectivos de mujeres en el estado.