CIUDAD DE MÉXICO.- Tras más de un año fuera del espacio público, el expresidente Andrés Manuel López Obrador reapareció para presentar su libro Grandeza, un volumen en el que reivindica su proyecto político y retoma elementos históricos para reforzar lo que él considera los pilares del “humanismo mexicano”.
Desde su finca en Palenque, López Obrador sostuvo que su administración logró disminuir la pobreza y la desigualdad, pese a la pandemia, y reiteró que los programas sociales “hicieron la diferencia”.
Aunque reconoció que los sectores de mayores ingresos aumentaron su riqueza en alrededor del 4 %, afirmó que los hogares de menores recursos tuvieron “una mejora real” en sus ingresos, según datos del INEGI.
Sin embargo, su aparición no estuvo libre de matices políticos.
Aunque insistió en estar retirado, López Obrador dejó abierta la puerta a intervenir nuevamente.
Solo regresaría por tres motivos a la política: defender a la presidenta, “si se intentara un golpe a la democracia” o “si se vulnerara la soberanía del país”.
Su declaración se produjo en medio de críticas sobre la influencia que mantiene dentro del movimiento que encabezó por décadas.
El exmandatario también aprovechó para respaldar a la presidenta Claudia Sheinbaum y pidió a sus seguidores “no hacerle sombra”, en referencia a los grupos internos que buscan mantener protagonismo político tras el cambio de gobierno.
En la presentación, explicó el simbolismo de la cabeza del pueblo Olmeca en la portada del libro.
Para las culturas antiguas el jade y el cacao, eran los bienes más valiosos, en contraste con la visión de los conquistadores.
“Decían que tenían una enfermedad en el corazón que solo curaba el oro”, afirmó, retomando crónicas de la época.
Con Grandeza, López Obrador no solo regresa al debate público con una obra histórica, sino que refuerza su narrativa sobre los logros de su sexenio y deja claro que, aunque dice estar retirado, permanece atento y dispuesto a intervenir si considera que su visión de país está en riesgo.


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