TIJUANA.- Familias de niñas y niños con autismo salieron a las calles de Zona Río para exigir respeto, visibilizar prejuicios y evidenciar la falta de inclusión que enfrentan todos los días.

El contingente avanzó desde el monumento a Cuauhtémoc hasta Palacio Municipal, con vestimenta azul y pancartas que cuestionaban la forma en que la sociedad juzga conductas propias del espectro.

Madres señalaron que uno de los principales retos es la incomprensión social, ya que conductas como la hiperactividad generan críticas constantes en espacios públicos, incluso por parte de personas adultas.

“Más que un día del autismo, es un día para hacer conciencia. Queremos que la gente entienda que el autismo existe y no debe verse como algo negativo”, expresó una participante.

Nicole, madre de un niño autista, lamentó que la falta de inclusión educativa obliga a muchas familias a pagar escuelas privadas.

Eso genera una carga económica adicional para garantizar atención adecuada.

También expusieron que como mamás o papás resultan afectados en lo emocional y psicológico, que después redunda en enfermedades.

Al llegar al Palacio Municipal, el alcalde Ismael Burgueño atendió a los manifestantes e invitó a un grupo a dialogar, donde expusieron necesidades urgentes en educación y programas de apoyo.

Las familias coincidieron en que la marcha busca generar empatía y recordar que cada niño tiene necesidades distintas, pero todos merecen respeto, comprensión y oportunidades reales de desarrollo.