TIJUANA.- La restricción del uso de teléfonos celulares en las aulas de primarias y secundarias de Baja California, que comenzó este martes 3 de noviembre, generó opiniones encontradas entre padres de familia.
Algunos están a favor para evitar distracciones y casos de bullying, mientras otros temen perder comunicación con sus hijos ante una emergencia.
Quienes respaldan la medida consideran que ayudará a evitar grabaciones de maestros y alumnos que después puedan difundirse en redes sociales para burlarse de algún estudiante.
“Los niños no deben traer celulares a la escuela, porque la verdad hacen muy mal uso de ellos. Han subido videos de amiguitos o compañeros burlándose; según ellos lo traen apagado”, expuso Mayra Bátiz Martínez.
La madre de familia tiene dos hijos, uno en sexto de primaria y otro en segundo de secundaria.
En la secundaria Paseo de los Héroes ya existía una prohibición para llevar teléfonos de alta gama, pero solo uno de los estudiantes cumplía, mientras el resto utilizaba dispositivos con cámaras para tomar fotografías y grabar videos.
En contraste, otros padres rechazan la restricción porque consideran necesario mantener comunicación con sus hijos durante el horario escolar.
María Escalante explicó que algunos padres tienen instaladas aplicaciones de rastreo y GPS para conocer la ubicación de sus hijos, por lo que temen perder esa posibilidad.
También pidió excepciones para estudiantes con discapacidad del lenguaje, quienes utilizan estos dispositivos como herramienta de comunicación.
“Es la seguridad de los niños. Por ejemplo, hay niños sórditos, sordomudos que vienen aquí a esta escuela, y traen su teléfono y ellos también se van solitos. ¿Entonces cómo le van a hacer?”, cuestionó Escalante.
Explicó que estos menores utilizan el celular para comunicarse con sus padres o solicitar un servicio de taxi por aplicación cuando deben trasladarse solos.


Comentarios