TIJUANA.- Las lluvias recientes aumentaron la acumulación de sedimentos en el desarenador número tres del Aguaje de la Tuna, en el cañón de la Pedrera, por lo que el Ayuntamiento reforzó las labores de limpieza.

Las autoridades estiman concluir los trabajos en aproximadamente dos semanas. En el sitio, las cuadrillas también han retirado llantas, muebles y colchones arrojados por la ciudadanía.

El alcalde Ismael Burgueño señaló que el mantenimiento de canales, arroyos y desarenadores es permanente, y advirtió que la basura puede obstruir la infraestructura pluvial y aumentar riesgos de inundaciones y deslizamientos.

Mientras se preparan para nuevas precipitaciones, las delegaciones municipales operan las 24 horas para recibir solicitudes de apoyo; además, el albergue de la zona de la Reforma permanece abierto, con capacidad para más de 100 personas.