TIJUANA.- Las dificultades económicas y la caída en las ventas obligarán a Slow Burger a cerrar sus puertas este 30 de agosto, después de 13 años de historia en Tijuana.

Manuel inició el concepto en 2013 en Plaza del Zapato. Después pasó por Plaza Minarete y, tras el cierre de ambos espacios, abrió en 2020 el establecimiento de la calle Río Bravo, en la colonia Revolución.

“Tenemos altibajos, pero ahora son más bajos que altos. La gente sabe lo que vendemos y tratamos de hacer las cosas bien, pero al final del día los números no nos han dado”, expresó.

El propietario incluso invirtió para habilitar cuatro espacios de estacionamiento, uno de los principales problemas para sus clientes, pero la medida no logró revertir la situación.

La Slow Burger nació como una hamburguesa de filete de res a un precio accesible.

Su receta fue creada por Manuel y se convirtió en el distintivo del negocio.

“La gente se ha portado muy linda, dicen que nos vayamos. Yo creo que no es el final, ahorita estamos en blanco, la vida te depara muchas cosas”, comentó.

El establecimiento permanecerá abierto hasta el 30 de agosto.