Un fuerte terremoto de 7.1 en la escala de Richter sacudió la prefectura de Kumamoto, ubicada en la isla de Kyushu al sur de Japón, generando daños considerables en la región.

El movimiento telúrico provocó el derrumbe parcial de estructuras, grietas profundas en carreteras y autopistas, así como incendios que agravaron la situación.

Además, decenas de miles de viviendas quedaron sin electricidad, dejando a muchas familias en la oscuridad y sin servicios básicos.

Entre las situaciones más graves se destaca el colapso de un centro comercial de la cadena Aeon, donde una explosión ocurrió tras el sismo.

Equipos de bomberos y fuerzas policiales acudieron rápidamente para rescatar a las personas atrapadas en el lugar.