TIJUANA.- La decisión de que continúe Nailea Salas Fernández en libertad, a pesar de su condena de más de 21 años por un accidente fatal, refleja el principio fundamental de la presunción de inocencia que rige en el sistema penal acusatorio.
Este principio garantiza que toda persona se considere inocente hasta que exista una sentencia definitiva que determine lo contrario.
El magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia de Baja California, Alejandro Isaac Fragoso López explicó que, dado que la condena en primera instancia puede ser apelada, la imputada mantiene sus derechos procesales y continúa en libertad mientras se tramitan los recursos legales.
La revisión en segunda instancia y otros recursos, como el amparo, retrasan la resolución final, protegiendo los derechos de la persona imputada.
El magistrado también resaltó que, incluso si la sentencia fuera confirmada en apelación, Nailea tendría la opción de promover un juicio de amparo para suspender la ejecución de la resolución, en conformidad con la legislación vigente.
La pérdida de la presunción de inocencia solo se produce cuando la decisión judicial se vuelve definitiva e inapelable.


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