Dos días después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo acusara de tener vínculos con el Cártel de Sinaloa, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, decidió tomar un descanso del cargo.
La noche del viernes 1 de mayo, solicitó oficialmente una licencia para separarse de sus funciones.
En un mensaje a los medios, Rocha Moya afirmó tener la conciencia tranquila y rechazó las acusaciones, calificándolas como falsas y dolosas.
La decisión de solicitar la licencia se produce poco después de que la Fiscalía General de la República (FGR) exigiera a Estados Unidos presentar pruebas sobre las acusaciones en su contra.
El gobernador aseguró que su medida busca facilitar las investigaciones y no entorpecerlas, permitiendo que las autoridades puedan continuar con sus diligencias sin obstáculos.


Comentarios