TIJUANA.- El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, enfrenta cargos en Estados Unidos por narcotráfico y delitos con armas, que podrían derivar en cadena perpetua.

De acuerdo con la acusación federal presentada en Nueva York, también tendría una pena mínima obligatoria de 40 años de prisión.

El caso fue dado a conocer por el fiscal federal Jay Clayton y la DEA, quienes señalan vínculos con el Cártel de Sinaloa.

Según el documento, Rocha Moya habría conspirado para importar drogas a Estados Unidos y permitir operaciones delictivas a cambio de apoyo político.

En la misma acusación aparecen otros funcionarios de alto nivel, quienes enfrentan penas similares de cadena perpetua y mínimo 40 años.

Entre ellos está Enrique Inzunza Cázarez, senador y ex secretario general de Sinaloa, acusado de conspiración para tráfico de drogas y uso de armas.

También figura Enrique Díaz Vega, ex secretario de Finanzas, así como Dámaso Castro Zaavedra, fiscal adjunto estatal, ambos con los mismos cargos.

Se suman Marco Antonio Almanza Avilés y Alberto Jorge Contreras Núñez, alias “Cholo”, ex mandos de la Policía de Investigación.

Gerardo Mérida Sánchez, ex secretario de Seguridad Pública, y José Antonio Dionisio Hipólito, alias “Tornado”, también están incluidos en la acusación.

Además, aparece Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de Culiacán, señalado por delitos de narcotráfico y posesión de armas.

El caso incluye a Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”, ex mando policial, quien enfrenta cadena perpetua obligatoria por secuestro con resultado de muerte.

La acusación sostiene que todos habrían protegido al cártel, filtrado información y permitido operaciones criminales a cambio de millones de dólares.

Las autoridades estadounidenses aclararon que se trata de acusaciones y que los señalados se presumen inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad.