TIJUANA.- Llegaron desde la Sierra Sur de Oaxaca y, aunque el marcador no estuvo a su favor, los niños del equipo triqui dejaron una de las imágenes más impactantes de la Copa del Norte 2026 al no rendirse en la duela.

Es común que los pequeños jueguen descalzos, pero en esta ocasión no fue así.

El equipo indígena cayó 44-29 en su partido disputado en Zonkeys Tijuana, pero su participación destacó más allá del resultado, al reflejar años de disciplina y esfuerzo en condiciones adversas.

“Las sedes que estamos jugando son aquí en Casa Zonkeys, Unidad Deportiva Tijuana, Auditorio Tijuana y Centro de Alto Rendimiento”, explicó Jorge Topete, director deportivo de Baja Cup, torneo que reúne a cerca de 80 equipos.

La presencia de los triquis fue posible gracias al apoyo de entrenadores, familias y patrocinadores, quienes impulsaron su viaje desde comunidades alejadas.

“Los estamos apoyando… ver sus caras tan felices nos llena de orgullo”, expresó Yaneth Fermeño, directora general del evento.

Su entrenador, Bernardino de Jesús, destacó que el proyecto ya busca expandirse a otras comunidades indígenas, como la etnia chatina, para dar más oportunidades.

En una cancha lejos de casa, los niños triquis no solo jugaron: volvieron a demostrar por qué su historia sigue inspirando dentro y fuera de México.