TIJUANA.- El Gobierno del Estado presentó el proyecto de la Supervía Baja California, conocida como viaducto elevado “Sube-T”, una obra que operará con peaje, aunque el costo aún no ha sido definido.

La vialidad tendrá una extensión de 12 kilómetros y conectará el distribuidor Morelos con la Garita de Otay, con capacidad estimada para 100 mil vehículos diarios.

De acuerdo con las autoridades, el tiempo de traslado podría reducirse a recorridos de entre 15 y 45 minutos, en una de las zonas con mayor carga vehicular.

La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda señaló que el proyecto permitirá a la población pasar menos tiempo en el tráfico, mientras que el alcalde Ismael Burgueño Ruiz destacó su impacto en la movilidad.

La obra se desarrollará bajo un esquema de inversión privada por 20.5 mil millones de pesos, con un periodo estimado de construcción de 33 meses.

Este modelo se basa en una ley impulsada durante la administración del último exgobernador panista Francisco “Kiko” Vega, que permite a empresas privadas construir obra pública, mientras el gobierno facilita permisos y condiciones para su desarrollo.

El viaducto contará con seis carriles, 12 accesos, 11 salidas y un carril preferente para transporte público con 15 estaciones.

El consorcio encargado explicó que se aplicará una tarifa dinámica, la cual variará según la demanda, sin que hasta el momento se haya definido el costo para los usuarios.

Se informó que la concesión contempla una operación estimada de 30 años, tras lo cual la infraestructura pasará a manos del Estado, aunque no se ha precisado si en ese momento se mantendrá el cobro.

En la Ciudad de México existen segundos pisos con peaje construidos durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, cuando fue jefe de gobierno.