TIJUANA.- Apenas diez personas acudieron a la guardia de honor por el XXXII aniversario luctuoso de Luis Donaldo Colosio en su monumento en Lomas Taurinas, donde lo asesinó Mario Aburto Martínez, aún preso.
Atrás quedaron los años en los que cientos se arremolinaban para la fotografía, entre discursos, aplausos y presencia política que convertía el sitio en punto obligado.
Este lunes, el silencio dominó el lugar donde ocurrió uno de los hechos más impactantes en la historia política reciente de México, con una asistencia mínima.
El acto fue encabezado por el PRI en Baja California, junto a la Fundación Colosio y liderazgos locales que insistieron en mantener vigentes los ideales del excandidato.
Bernardo de Jesús Saldaña afirmó que siguen firmes en el ideario de democracia y justicia social, aunque la imagen contrastó con la baja convocatoria.
En medio del recuerdo, tampoco hubo menciones a Othón Cortés Vázquez, señalado falsamente como segundo tirador y posteriormente exonerado tras años de proceso.
Vivió en la colonia Camino Verde y murió el 14 de abril de 2020, durante la pandemia, después de enfrentar una condena que lo obligó a pagar más de un millón de pesos al Gobierno de México, por reclamar una indemnización por el tiempo en que estuvo preso.
El caso del llamado segund


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