TIJUANA.- Niñas, niños y jóvenes karatecas de Tijuana se preparan para competir en los Juegos Nacionales Conade, pero antes enfrentan un reto fuera del tatami: conseguir dinero para uniformes y traslados.

El sensei Paul Salazar, quien entrena a más de 40 estudiantes, explicó que los gastos de competencia los obligan a buscar apoyo de la comunidad, por lo que cada fin de semana realizan ventas para reunir fondos.

“Los chicos tienen que estar absorbiendo gastos, con lo cual nos ayudamos haciendo ventas de aguas, tamales, pan, cosas así que nos ayudan a generar dinero”, declaró.

Los deportistas se instalan en “La Curva” de la colonia Mariano Matamoros, a la altura de la iglesia, donde venden aguas, chicles y chocolates sábado y domingo, de 9:00 a 13:00 horas.

Salazar destacó que el esfuerzo ha permitido llevar a sus alumnos a torneos en estados como Oaxaca, San Luis Potosí, Monterrey, Puebla y Morelia, con resultados que ya marcaron historia en su asociación.

Recordó que el grupo tiene más de 20 años de trabajo comunitario y cinco años impulsando el karate, con una primera generación de tres jóvenes que logró cinta negra, además de un alumno que fue campeón del mundo en un torneo internacional en Monterrey.

“El karate trata de darles un lugar seguro a los chicos para que empiecen a desarrollarse físicamente, mentalmente y creativamente”, concluyó.