TIJUANA.- La familia de Fabiola Metzulebeth Cervantes Macías afirmó que los parientes de su ex pareja, Raúl “N”, obstaculizaron la búsqueda durante las semanas en que la joven permaneció desaparecida.

Ahora reclaman justicia y piden a la Fiscalía General del Estado (FGE) ampliar la indagatoria, autoridad que hasta hoy no aclara si el proceso contra el detenido responde al feminicidio de la madre de familia u otra causa.

El cuerpo de Fabiola apareció el 28 de noviembre en un paraje cercano al rancho La Herradura de Oro. El hallazgo ocurrió después de que un colectivo de búsqueda en Tecate recibió una denuncia anónima y acudió a la zona, a donde también llegó la familia y confirmó la identidad horas más tarde.

En una atención a medios, Fabiola Ortiz, madre de la víctima, denunció que la familia del presunto agresor por no colaborar.

Señaló que la madre de Raúl, identificada como Olga, le aseguró que ayudaría a buscarla, pero nunca cumplió.

“Jamás acudió a la Fiscalía para declarar. Tampoco lo hizo su otro hijo, Pedro. Nadie quiso ayudar”, afirmó. Añadió que buscaban contacto únicamente para ver a la niña de dos años, hija de Fabiola y Raúl.

El ex esposo permanece en prisión por desaparición forzada, aunque la Fiscalía no precisa si ese proceso corresponde al caso de Fabiola.

La familia exige que la autoridad aclare el motivo de la imputación, investigue la posible participación de más personas y actúe sin omisiones. “Pido que caiga todo el peso de la ley sobre Raúl y sobre toda persona involucrada”, expresó Ortiz.

La madre también reclamó protección para los tres hijos de la joven, de 9, 8 y 2 años, quienes quedaron en orfandad tras el crimen. “Mi hija era una buena mujer. No merecía que le quitaran la vida”, afirmó.

Después de sus señalamientos contra la familia del presunto agresor, Ortiz describió el historial de violencia que su hija enfrentó desde diciembre de 2024, cuando decidió separarse de Raúl “N”.

Explicó que él inició con amenazas, acoso y presiones para obligarla a regresar con él. “No la dejaba en paz. La chantajeaba con quitarle a la niña”, afirmó.

Relató que el 24 de marzo, durante una visita supervisada, Raúl sacó a la menor a la banqueta y comenzó a exigir la reconciliación. Ante la negativa, ingresó al domicilio, robó el teléfono de Fabiola y escapó.

“Ella intentó recuperarlo. Él la empujó. Ella cayó y se lesionó brazos y pierna. Él huyó después del ataque”, señaló. La agresión derivó en una denuncia por violencia familiar.

Ortiz recordó que el 9 de abril ocurrió la sustracción de la menor con el apoyo de los padres del presunto agresor, lo que incrementó el temor de la familia. Desde entonces, Fabiola vivió bajo presión constante hasta desaparecer el 1 de noviembre, según su madre.

La familia insistió en que la Fiscalía esclarezca plenamente el feminicidio y determine responsabilidades adicionales. “No queremos más violencia. Queremos justicia para mi hija”, concluyó Ortiz.