TIJUANA.- Madres y padres de familia del jardín de niños Ita Luvi, ubicado en Valle Verde, cerraron las instalaciones con candado para exigir la asignación de un conserje, figura que no tienen desde hace más de 30 años.

La comunidad escolar, que atiende a 175 niños en turno matutino, señala que deben aportar 350 pesos cada ciclo para cubrir ese servicio, una carga económica difícil de afrontar para familias de escasos recursos.

El supervisor de la zona escolar indígena, Rodolfo Arellano Salgado, acudió al lugar y aseguró que el tema será atendido por las autoridades educativas.

Mientras tanto, la asociación Ñusabi y la sociedad de madres y padres mantienen el cierre hasta recibir una respuesta clara.

La madre de familia, Perla, expresó la insostenibilidad del pago, señalando la difícil situación económica de las familias.