TIJUANA.- Rubén Ramírez Gómez, quien perdió sus piernas en un accidente hace 35 años, viajó desde Los Cabos a Tijuana con la esperanza de tratar un problema de visión que empeora con los años.
Originario de Morelos, Ramírez ha recorrido diferentes lugares de México en busca de mejores oportunidades y ahora enfrenta dificultades para ver, especialmente de noche y en espacios públicos.
En su paso por Tijuana, pasó una noche en la catedral tras no encontrar alojamiento, y tuvo que recuperar su carrito de transporte tras ser robado.
Actualmente, duerme en un hospital y se mantiene vendiendo dulces y banderas en la zona del palacio municipal.
Tiene una cita médica programada para el 18 de este mes, donde espera recibir atención para su vista, que cada vez le impide distinguir rostros y semáforos.


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