LOS ÁNGELES, CALIFORNIA– Agentes federales realizaron este miércoles una redada migratoria encubierta, conocida como “Operación Caballo de Troya”, en la que al menos 16 personas fueron detenidas, a pesar de una orden judicial que prohíbe estos operativos en el condado de Los Ángeles.

Los uniformados llegaron escondidos en la parte trasera de un camión de mudanza al estacionamiento de un Home Depot, sobre Wilshire Bulevard.

Descendieron corriendo hacia un grupo de personas junto a un carrito de comida callejera.

La escena provocó una estampida, en la que 16 personas fueron capturadas y subidas al mismo vehículo.

La redada contradice una orden federal vigente que prohíbe detenciones migratorias sin sospecha razonable y obliga a garantizar el acceso inmediato a un abogado.

El gobierno federal ya había perdido una apelación ante el Noveno Circuito.

El DHS justificó la operación por presunta presencia de la pandilla MS-13.

La empresa Penske, dueña del camión, negó haber autorizado su uso y exigió explicaciones.

Organizaciones migrantes denunciaron el operativo como ilegal y advirtieron que presentarán acciones por desacato judicial.