TIJUANA.- El Proyecto Comida Calientita, fundado por la activista Esther Morales, conmemora su primer aniversario en su nueva ubicación, al tiempo que hace un enérgico llamado a detener las deportaciones y las políticas anti-inmigrantes en Estados Unidos que han separado a muchas familias.

Durante el evento, Esther Morales pidió al gobierno federal que apoye a los migrantes mexicanos en EE. UU., quienes enfrentan el temor constante de ser deportados por redadas migratorias.

«Yo también fui perseguida, pero ahora está peor porque no sabes quién te puede levantar. Hago un llamado a la Presidenta para que nos ayude», expresó.

En una videollamada, su hermana Silvia Morales, quien vive en EE. UU. desde hace 30 años, compartió las dificultades que enfrentan las familias afectadas por las redadas.

Paulina Olvera, directora de Espacio Migrante, señaló que en Tijuana la situación migratoria sigue siendo difícil tras el cierre de CBP One, dejando a miles de migrantes varados.