TIJUANA.- Ubicado entre las calles Primera y Segunda, sobre la Av. Revolución y conectado a la Plaza Santa Cecilia, el Pasaje Villa Colonial es un rincón escondido que evoca la historia de Tijuana con su encantadora arquitectura antigua.
Este pasaje, lleno de color y curiosidades, invita a los visitantes a un nostálgico viaje a través del tiempo.
El historiador José Fernando Escobedo de la Torre, encargado del Museo de Historia de Tijuana, destaca que el primer negocio notable en el área fue el “San Francisco Café”, inaugurado en 1920, el cual se transformó en un lujoso centro de espectáculos en 1924, bajo la dirección del arquitecto holandés Martin M. Ravenstein.
Sin embargo, la depresión económica de los años 30 afectó el turismo y, con ello, el esplendor del pasaje comenzó a desvanecerse.
En 1943, el empresario Eugenio Rodríguez Ávila revitalizó el espacio y lo reabrió como “Villa Colonial”, un atractivo centro de productos importados y perfumería.
Hoy, el pasaje continúa vivo, conservando su estructura original con candelabros, terrazas y una fuente que narran su historia.
Comentarios