TIJUANA. La imposición de aranceles del 25% por parte de Estados Unidos a productos mexicanos y canadienses a partir del 4 de marzo se considera un grave retroceso en la relación comercial entre ambos países.
La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) advierte que esta medida no solo viola el T-MEC, sino que también amenazaría la integración económica de Norteamérica, provocando una recesión en México y presiones inflacionarias en EE.UU.
Roberto Vega, presidente de COPARMEX Tijuana, enfatizó que estas barreras arancelarias socavan la estabilidad de las cadenas de suministro y el poder adquisitivo de las familias.
Además, la negociación previa de una pausa en los aranceles reflejó un deseo de diálogo que ahora se ve frustrado.
Vega instó al gobierno mexicano a usar los mecanismos del T-MEC para impugnar esta decisión y a fomentar la diversificación de mercados para reducir la dependencia de EE.UU.


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