TIJUANA. A unos días de que Donald Trump asuma la presidencia de Estados Unidos, en Baja California los tres órdenes de gobierno iniciaron un programa de vacunación dirigido a personas deportadas, con el fin de prevenir enfermedades de temporada como la influenza, COVID-19 y neumonía por neumococo.

Las jornadas se llevarán a cabo en las garitas de San Ysidro, Otay y Tecate, en coordinación con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y autoridades sanitarias de ambos países.

El subdirector de Salud de Baja California, Néstor Saúl Hernández Milán, señaló que esta campaña estará activa durante toda la temporada invernal.

“Es fundamental proteger a las personas en situación de vulnerabilidad. Contamos con las dosis necesarias para atender a quienes lo requieran”, afirmó.

Adrián Tavarez, representante de la OPS, subrayó la relevancia de esta colaboración binacional, destacando que es la primera vez que la frontera sirve como escenario de una campaña de vacunación conjunta entre la OPS y la OMS.

“Esta jornada es un ejemplo de solidaridad en momentos clave”, expresó.

El programa busca atender a miles de personas afectadas por las políticas migratorias y tendrá como fecha de culminación el 28 de marzo de 2025.