TIJUANA.- La fundación “Tijuana sin Hambre” realizó una posada navideña en beneficio de más de 1,300 migrantes, quienes disfrutaron de un cálido convivio lejos de sus lugares de origen.

Maru Riqué y Fausto Vargas, fundadores de la organización, destacaron que este evento fue posible gracias al apoyo de diversas empresas comprometidas con la causa, quienes donaron alimentos, juguetes y otros artículos.

Pamela Hjerpe, directora de recaudación de fondos de la fundación, agradeció especialmente al Instituto Cumbres y al Hotel Lucerna Tijuana por los juguetes donados, así como a Rubén Islas, quien entregó tenis nuevos para los migrantes.

Durante el evento, los asistentes disfrutaron de una amplia variedad de comida, aguas frescas, chocolate caliente, churros, postres y piñatas, en un ambiente lleno de alegría y solidaridad.

Josué Miranda, migrante originario de El Salvador, expresó su agradecimiento por brindarle momentos de esperanza y felicidad a cientos de personas en esta temporada navideña.

La fundación reafirmó su compromiso de apoyar a la comunidad migrante en Baja California.