TIJUANA.- Una semana después del ataque armado que cobró la vida de la enfermera Gabriela Gutiérrez, su familia, amigos y compañeros de trabajo marcharon para exigir justicia.
Salieron de Palacio Municipal con rumbo a la Fiscalía General del Estado en la Zona Río.
Ahí los participantes protestaron para exigir que el caso no quede impune.
El esposo de Gabriela, Manuel Sandoval, sin dar detalles, aseguró que la Fiscalía avanza en la investigación.


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