TIJUANA.- Las mujeres que salen a buscar a sus familiares desaparecidos ya tendrán un día en el calendario internacional.

La ONU reconoció su labor y proclamó el 19 de diciembre como una fecha para visibilizar a quienes han dedicado años a encontrar a sus seres queridos.

En Tijuana, cientos de madres, hermanas, esposas e hijas sostienen esa búsqueda. Recorren terrenos, siguen pistas y exigen información a las autoridades. Para ellas, el reconocimiento llega mientras en sus casas todavía falta alguien.

Paula Sandoval es una de esas mujeres. A sus dos hermanos los secuestraron el 16 de enero de 2020.

Uno regresó con vida después del pago de un rescate. Por el otro, Jesús Daniel Sandoval León, la familia entregó una segunda cantidad, pero nunca fue liberado.

Pese a que hay varios detenidos relacionados con el caso, todavía se desconoce su paradero.

Desde entonces, Paula busca a su hermano y acompaña a otras familias a través de la Asociación Familiares Unidos Buscando a Nuestros Desaparecidos, que fundó y hoy preside.

Su colectivo participa en recorridos con otras agrupaciones para localizar personas y devolver respuestas a quienes viven con la misma incertidumbre.

Por eso, el primer Día Internacional de Reconocimiento a las Mujeres Buscadoras de Personas Desaparecidas, que se conmemorará este año, no representa una celebración para ella.

“No hay nada que festejar, la verdad, no hay nada que festejar, pero para que la ciudadanía nos reconozca, para que vean y volteen a ver esta labor de desaparecidos que se ha venido haciendo durante años”, expresó.

Paula comenzó las búsquedas en campo dos días después del secuestro.

También tuvo que insistir para que las autoridades tomaran una muestra genética de su madre y pudieran compararla con restos sin identificar.

Además de enfrentar la ausencia, debió exigir herramientas para encontrar a Jesús Daniel.

Su historia refleja el trabajo de otras mujeres que buscan en Tijuana: mientras intentan encontrar a su familiar, ayudan a que otras personas tampoco enfrenten solas ese camino.

El reconocimiento internacional incluye a todas ellas.

Aunque suele hablarse de madres buscadoras, también hay hermanas, esposas, tías e hijas que han hecho de la búsqueda una tarea cotidiana.

Paula exige que la fecha se traduzca en protección y apoyo.

Advierte que algunas integrantes de colectivos se cansan, enferman o mueren sin saber qué ocurrió con sus seres queridos.

“Deberíamos de exigir en cada uno de los estados que nuestros gobernantes hicieran un nuevo protocolo para proteger a todas las mujeres buscadoras y para apoyar a que sigamos buscando y sigamos seguras, sobre todo vivas”, sostuvo.

Las buscadoras ya tienen un día de reconocimiento. Paula y cientos de mujeres en Tijuana todavía esperan la respuesta por la que salen a buscar: dónde están sus familiares.