ENSENADA.- Con moños de listón amarillo y un letrero que lo llama “preso político”, familiares y vecinas esperan el regreso del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, a su casa, donde cumplirá prisión preventiva domiciliaria.

Su hija, Verónica Ruffo, adelantó que su padre no llevará brazalete electrónico y deberá seguir los protocolos establecidos en un documento de 24 páginas que les entregó el sistema penitenciario.

Entre las restricciones está la prohibición de salir del inmueble. Para acudir al médico, señaló, deberán notificarlo con tres días de anticipación por medio de su abogado y enviar un oficio a la Ciudad de México para obtener autorización.

Ruffo comentó que aún no termina de leer todas las hojas con las instrucciones que deberá cumplir el exmandatario durante su reclusión en casa.

En el domicilio, algunas vecinas colocaron moños hechas con listón amarillo. Sobre el portón hay un letrero con la frase “Ernesto Ruffo, preso político”; a un costado, otro muestra el número 72, en referencia a los días que permaneció recluido en el penal del Altiplano, en el Estado de México.

Verónica también sostuvo que no teme represalias del gobierno. Lo que le da miedo, expresó, es quedarse callada cuando considera que tiene la verdad.

Ernesto Ruffo es militante del PAN y fue el primer mandatario de oposición de país, cuando era presidente el priista Carlos Salinas de Gortari.