Por Bartolomé Rubio Hernández / BCREPORTEROS

TIJUANA.- “¿Y ahora con quién me pelearé cuando gane o pierda Cruz Azul contra el América?”, exclamó Abraham Domínguez.

El caricaturista recordó con humor la rivalidad que mantenía con Octavio Fabela Ballinas durante los encuentros entre ambos equipos. “Rabanito” apoyaba al Cruz Azul y Abraham, al América.

La noche del martes, reporteros y amigos de Octavio acudimos a una funeraria local para despedirlo.

“Parece que a nosotros solo nos une la muerte”, comentó uno de los presentes. “Si no fuera por ella, no nos veríamos”.

Dentro de la capilla estaba Octavio. Su féretro, de color café claro, tenía encima una bandera del Cruz Azul.

Octavio Fabela amó este oficio y esta profesión. También fue un buen diseñador y se dedicó a la computación, pero prefirió el periodismo: un trabajo agradable, aunque con poca remuneración económica.

Ahí estaban los reporteros Said Betanzos, Atahualpa Garibay, Javier Malacara, Rosy Leal, Bulmaro Reyes, Jorge Ley, Sergio Anzures, Luis Guillermo Parra y Adán Mondragón.

También acudieron la fotógrafa Alejandra Arreola; el fotógrafo Carlos Luna; el conductor de radio David Mejía; el ex camarógrafo de TV Azteca Fernando Mata; la conductora María de la Asunción “Bibi” Gutiérrez, y la exreportera y directora de Comunicación de Grupo Caliente, Martina Martínez.

Los arreglos florales rodeaban el féretro de Octavio. Las voces de sus compañeros del periodismo estaban llenas de emoción. Todos trataban de encontrar consuelo ante la repentina partida de este hombre dedicado al oficio de reportero, una vocación que penetra nuestros cuerpos.

La despedida no parece el final, sino el inicio de nuevos bríos para quienes tenemos la fortuna de seguir con vida.

También estuvieron sus amigos Emilio Domínguez, Pedro Castillo, Flor Castillo y muchas otras personas que conocieron a Octavio Fabela, entre ellas los comerciantes y ex presidentes de CANACO, Gilberto Leyva y Julián Palombo.

COLUMNA INVITADA