TIJUANA.- Maximino Montero Higuera no fue víctima de homicidio dentro del Centro Jireh de la Patrulla Espiritual, informó la Fiscalía General del Estado (FGE).
La necropsia determinó que sufrió una insuficiencia cardiaca, se desvaneció y se golpeó la cabeza al caer.
Los hechos ocurrieron el sábado 5 de septiembre en las instalaciones ubicadas en Residencial del Bosque. El hombre, de 50 años, tenía tres semanas internado en el centro de rehabilitación.
La herida profunda y contundente que presentaba en el cráneo generó sospechas sobre una posible agresión. Sin embargo, el médico legista del Servicio Médico Forense estableció que la lesión se produjo tras el desvanecimiento provocado por la falla cardiaca.
Personal del centro le brindó los primeros auxilios y lo trasladó al Hospital General de la Zona Este de Tijuana, donde los médicos intentaron reanimarlo, pero murió minutos después.
El enfermero Nicolás “N”, de 47 años, quedó detenido mientras la Fiscalía General del Estado investigaba lo ocurrido. El trabajador fue quien atendió a Maximino dentro del centro y participó en su traslado al hospital.
Tras conocer el resultado de la necropsia y revisar las cámaras del establecimiento, la Fiscalía descartó una riña o agresión y deslindó de responsabilidad al enfermero, quien recuperó su libertad.


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