TIJUANA.- Autoridades colocaron sellos de suspensión en el centro de rehabilitación Jireh, de la Patrulla Espiritual, en respuesta a una inspección de la COEPRIS tras la muerte de un interno, Richard Damián, presuntamente agredido en el lugar.

Los responsables del centro solicitaron tiempo para presentar documentación y reubicar a los más de 100 internos, asegurando que no permitirán que sean desalojados a la calle.

Se otorgaron cinco días para cumplir con las observaciones y presentar los requisitos, en un operativo que reunió a varias instituciones de seguridad y salud.

La Patrulla Espiritual mantiene su postura de seguir con sus actividades, tras expresar solidaridad con la familia de la víctima y afirmar que respetan la autoridad.