TIJUANA.- En la esquina de la avenida Niños Héroes y la calle Tercera en Tijuana, las notas del saxofón de J. Félix Ocampo Paulino llenan el aire, acompañando a peatones y visitantes.

El adulto mayor originario de Guerrero, que llegó a la ciudad en 1992, ha encontrado en la música su fuente de ingresos y alegría, a pesar de enfrentar discapacidades motriz y visual.

Cada día, sale a tocar en la vía pública, ganándose la vida honestamente y agradeciendo la solidaridad de quienes escuchan y colaboran con alguna moneda.

Para Félix, tocar el saxofón no es solo un trabajo, sino una forma de sentir amor y entusiasmo.

Aunque recibe una pensión federal que no cubre sus gastos, él asegura que su mayor recompensa es la sonrisa del público y la oportunidad de seguir haciendo lo que ama.

La música y la honestidad le permiten seguir adelante, llenando de alegría una de las zonas más transitadas de Tijuana.