TIJUANA.- El exsenador de la República Jaime Bonilla Valdez aseguró que dedicará el resto de su vida a confrontar a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, y afirmó que en Morena, partido con el que llegó al poder, “no construyen nada”.

El exmandatario, quien renunció a Morena hace cuatro años y ahora es coordinador nacional del Partido del Trabajo (PT) en Baja California, lanzó esas declaraciones durante una reunión con un hombre y una mujer.

“Es bien fácil, es bien fácil. Le voy a romper su madre a Marina todo el pinche tiempo que tenga yo de vida. La voy a estar chingando”, expresó con molestia.

Bonilla argumentó que Marina del Pilar ordenó auditorías contra exfuncionarios de su administración.

También mencionó el caso de Fisamex, empresa que operó durante su gobierno y que realizó cobros millonarios a compañías por presuntos adeudos de agua o señalamientos de robo del líquido.

“No, no es que sea difícil, hija de la chingada, sino me da de comer. ¿Por qué? A todos mis exfuncionarios les ha mandado auditorías. Entonces. ¡A ver, fue a ver al presidente de repente!. No hay nada con Fisamex, no hay pedo, sino tanto pinche escándalo que hizo. Y le dije yo a los reporteros ahorita, uno de ellos me preguntó, oiga lo de Fisamex: ¿Qué les dije?. Puro pinche chorizo”.

La conversación quedó registrada por una cámara de circuito cerrado instalada en una sala de juntas.

“Pero está bien, yo les dije, déjalo todo al tiempo… ¡Vamos a ganarle!”, mencionó el exmandatario.

Después remató: “No hay que tener miedo a esto, porque en MORENA no construyen nada”.

El video se difundió después de que Marina del Pilar responsabilizó a Bonilla de haberla acercado con presuntos intermediarios estadounidenses para intentar recuperar su visa, luego de la difusión de los audios de las conversaciones que sostuvo con esas personas.

Tras esa controversia, la gobernadora sostuvo hace tres semanas que nunca traicionaría a México ni a Baja California y rechazó los señalamientos que la acusaban de actuar en contra del país.

Por su parte, Bonilla negó haber relacionado a Marina del Pilar con esos presuntos intermediarios y también rechazó haber participado en alguna estrategia para grabar las conversaciones que posteriormente fueron difundidas.