TIJUANA.- Jóvenes de la comunidad LGBT+ que fueron rechazados por sus propias familias encontraron en Casa Arcoíris un lugar para volver a empezar. El refugio, creado para atender a personas migrantes de la diversidad sexual, también abrió sus puertas a tijuanenses que se quedaron sin una red de apoyo.
Actualmente alberga a 15 personas. La mayoría llegó desde otros estados, aunque tres son originarias de Tijuana y buscaron ayuda después de vivir discriminación o violencia dentro de sus hogares.
Desde 2025 comenzaron a recibir este tipo de casos.
“Aceptamos a personas de 18 años para arriba. Entonces de 18, 19, 20 años que salieron de su casa porque su familia los rechazó por ser parte de la comunidad, entonces están buscando un lugar donde tener ese puente, esa transición hacia ser personas independientes.
También ser conscientes que las rentas en Tijuana se han disparado de forma bestial, entonces de lo que tratamos es que entre elles mismes se haga comunidad, esa misma red”, explicó Nicolasa Córdova, cofundadora del refugio.
Mariana Rangel, responsable de administración y procuración de fondos, señaló que algunas personas no necesitan hospedaje, pero sí apoyo psicológico, médico, ropa o simplemente un espacio para sentirse acompañadas.
Casa Arcoíris también mantiene a cuatro gatos y dos perros, entre ellos Chopper, un perro de apoyo emocional que acompaña a las personas durante su proceso de recuperación.
La asociación recibe donativos económicos, alimentos, ropa y artículos de primera necesidad. También puede emitir comprobantes fiscales para quienes deseen apoyar su labor.


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