TIJUANA.- La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda acusó al exgobernador Jaime Bonilla Valdez de haberla puesto en contacto con personas que se hicieron pasar por enlaces de autoridades estadounidenses para tenderle una trampa, grabar una conversación sin su consentimiento y utilizarla políticamente rumbo al proceso electoral de 2027.

La mandataria sostuvo que aceptó reunirse con esas personas porque Bonilla se las presentó como intermediarios relacionados con el tema de la cancelación de su visa estadounidense. La reunión ocurrió el 15 de diciembre de 2025 en Tijuana.

“Nunca traicionaría a nuestra patria, nunca he entregado, ni entregaría información que comprometa la seguridad nacional, la soberanía de nuestro país o la integridad de nuestras instituciones, inclusive como gobernadora no tengo acceso a información de seguridad nacional”, declaró.

Durante su conferencia semanal, afirmó que los audios difundidos corresponden únicamente a esa conversación y rechazó haber compartido información reservada o haber actuado en contra de los intereses del país.

“Lo que ahí se expresa no implicó subordinación, entrega de información reservada o afectación alguna a los intereses de nuestro país. Mi lealtad a México y al pueblo de Baja California está por encima de cualquier circunstancia”.

Ávila Olmeda explicó que a finales de 2025 intentó construir un acercamiento político con su antecesor para mejorar la relación institucional entre ambos.

Según relató, fue Bonilla quien mediante conversaciones por WhatsApp le ofreció el contacto con quienes supuestamente tenían comunicación con autoridades estadounidenses.

“Jaime Bonilla me ofreció reunirme con personas de Estados Unidos para platicar con el tema relacionado con mi visa. Confié de buena fe en mi antecesor y tuve esa reunión de la cual se han difundido ciertos fragmentos. Hoy queda claro para todos que fue una trampa”.

La gobernadora aseguró que durante el encuentro esas personas dijeron representar o tener vínculos con autoridades de Estados Unidos y le hablaron de supuestos procesos penales para provocar una reacción.

“Se hicieron pasar por agentes, por intermediarios de autoridades estadounidenses. Me hablaron de supuestos cargos y procedimientos judiciales en el extranjero para generar el contexto que se escucha en esos audios”.

Añadió que cualquier persona habría reaccionado de la misma forma ante ese planteamiento.

“Por supuesto que me sorprendí, cualquier persona se sorprendería si alguien le plantea escenarios de esa realidad. Particularmente cuando no existe ningún hecho que pudiera dar lugar a ellos”.

Explicó que posteriormente canalizó el asunto con su abogado estadounidense, Michael Nadler, exfiscal federal en Miami especializado en investigaciones penales, regulatorias y financieras. Sin embargo, aseguró que quienes participaron en la reunión nunca buscaron al litigante.

La mandataria sostuvo que la conversación fue grabada sin autorización, editada y difundida fuera de contexto.

“El enviado de Jaime Bonilla hizo un montaje y fui víctima de una operación de engaño y de venganza política”.

Afirmó que el objetivo era desacreditarla de cara al proceso electoral de 2027, cuando Morena definirá a quien coordinará la defensa de la Cuarta Transformación en Baja California, además de beneficiar a actores de oposición y políticos que la han acusado de presunta traición a la patria.

Ávila Olmeda informó que analiza presentar acciones legales contra Jaime Bonilla por estos hechos.

Actualmente, Bonilla milita en el Partido del Trabajo, después de abandonar Morena, y enfrenta un proceso penal por el caso de la planta fotovoltaica de Next Energy.

La Fiscalía le atribuye presuntos delitos de peculado, abuso de autoridad y uso ilícito de atribuciones y facultades, derivados del contrato firmado al final de su administración para un proyecto que nunca obtuvo los permisos necesarios y por el que fueron entregados alrededor de 120 millones de pesos como anticipo, recurso que posteriormente fue recuperado mediante un proceso judicial.