TIJUANA.- Decenas de cartas escritas a mano por niños de una primaria de Tijuana llegaron al hotel de la selección de Irán antes de su viaje a Seattle, donde este viernes disputa su tercer partido del Mundial 2026, con mensajes de cariño, esperanza y una frase que resume lo vivido desde su llegada: “Irán, esta es tu casa”.

Los futbolistas arribaron a Tijuana desde el 7 de junio, después de que su campamento fue trasladado de Tucson, Arizona, a esta frontera. Desde entonces, la ciudad los recibió entre banderas, mariachis, camisetas, porras y familias que esperaron horas para verlos salir del hotel.

La propia área de medios de la selección iraní destacó que Tijuana dejó de ser solo una sede de concentración para convertirse en un lugar de hospitalidad. También recordó que muchos iraníes apenas conocían a esta ciudad por los titulares de violencia, crimen y frontera, pero encontraron otro rostro: el de una comunidad que los arropó.

La imagen más emotiva apareció dentro de un sobre con la frase: “Selección nacional, mucho éxito”. Ahí iban decenas de cartas de estudiantes tijuanenses.

Uno de ellos escribió:

“Es un gran honor recibirlos a todos ustedes en nuestra ciudad, Tijuana. Con su valentía, compromiso y gran corazón nos han llenado de orgullo y nos han dado esperanza a todos. No importa cuántos partidos ganen o pierdan; ustedes son los héroes de la gente. Esperamos que regresen nuevamente a visitarnos”.

Otro mensaje decía:

“Espero que en México se sientan bienvenidos y cómodos. Coman bien, tomen suficiente agua, descansen bien y cuídense mucho. Los recibimos con mucho cariño y apoyo, y esperamos que todo les salga de la mejor manera”.

Y entre las cartas, una de las más breves fue la de Emiliano:

“Espero que siempre estén bien y tengan éxito en todo. ¡Buena suerte!”.

Hoy Irán juega lejos de Tijuana, en Seattle, pero con un pedazo de esta frontera en su concentración. Porque más allá del marcador, la ciudad ya ganó un lugar en la memoria de un país que encontró aquí algo más difícil que un estadio: un hogar.