TIJUANA.- Sheila dejó Cuba hace dos años, llegó a Tijuana como refugiada y encontró en la joyería artesanal una forma de empezar de nuevo lejos de su país.
Su emprendimiento ofrece collares, aretes y piezas de joyería fina hechas a mano con perlas y piedras naturales, bajo una propuesta elegante, femenina y de colores suaves.
El gusto por crear accesorios nació desde niña, cuando armaba sus propios collares con juegos de cuentas.
“Desde chiquitita, ya ven que a los niños les compran los jueguitos de perlas, cuentas, y bueno, creo que siempre lo he tenido en mí”, recordó.
Sheila explicó que cada pieza lleva cuidado, diseño propio y parte de su historia.
“tiene siempre de mí mucha dedicación”, expresó.
Reconoció que emprender no ha sido sencillo, porque ella misma diseña, fabrica, promueve y administra su marca.
“Soy todóloga”, dijo entre risas.
Aun así, asegura que Tijuana le dio una nueva oportunidad y que su plan es quedarse para fortalecer su proyecto.
Su trabajo puede encontrarse en Instagram y TikTok como @bluneajewelry.


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