TIJUANA.- Luego del devastador incendio que consumió cerca de 40 viviendas en la colonia Cañón del Padre, las familias afectadas comienzan a levantarse y organizar esfuerzos de reconstrucción.

Con apoyo de vecinos, amigos y algunas instituciones, han construido estructuras provisionales y recibido donaciones en alimentos y ropa.

Sin embargo, ahora enfrentan la necesidad urgente de materiales y herramientas para volver a edificar sus hogares, mientras improvisan espacios para dormir y recuperan poco a poco sus vidas.

Las familias, quienes perdieron prácticamente todo, expresan su esperanza y agradecimiento por la ayuda recibida, aunque solicitan principalmente recursos para reconstrucción.

Muchos aún permanecen en refugios temporales y enfrentan la difícil realidad de comenzar desde cero, con la esperanza de recuperar sus hogares y retomar la normalidad en sus vidas.