TIJUANA.- Un grupo de migrantes protestó en la Fiscalía General del Estado (FGE) por la “tortura” de la que fue víctima uno de sus compañeros del albergue Ágape, a quien desconocidos le quemaron los genitales. Señalan que el caso ha sido minimizado por las autoridades.
La víctima es Manuel, de 32 años, originario de Guerrero, quien el 22 de marzo salió del refugio y regresó de madrugada ensangrentado, con una soga atada al cuello y múltiples golpes.
Sus compañeros dieron aviso y pidieron apoyo a Cruz Roja, que lo trasladó a un hospital. Ahí confirmaron que no presentaba lesiones en sus partes íntimas por golpes, sino quemaduras de segundo y tercer grado.
El pastor Albert Rivera denunció que el hospital no notificó a la FGE, ni tampoco Cruz Roja. Aseguró que ahora intentan responsabilizarlos del ataque, lo cual rechazaron.
Explicó que durante varios días llamaron a la Fiscalía para que acudiera al albergue a recoger evidencias, como la soga, ropa con sangre y videos donde se observa un vehículo que dejó al migrante herido.
Al solicitar la intervención de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), consideró que ahora enfrentan represalias, ya que les pidieron fotografías de identificación de los migrantes que estaban presentes.
Dijo que eso vulnera la privacidad y no pueden hacerlo, ya que muchos tienen miedo. Añadió que, de no cumplir, la FGE advirtió que podrían imponerles una multa de hasta cinco mil pesos.
Ante ello, los migrantes protestaron y exigieron que se investigue a los responsables, en lugar de señalar a quienes consideran víctimas indirectas. Indicaron que, debido a las heridas, el afectado podría perder sensibilidad en los genitales.
El director de Unidades de Investigación de la FGE, Miguel Ángel Guerrero Castro, informó que el caso se investiga como lesiones, aunque no se descarta reclasificarlo conforme avancen las indagatorias.
Agregó que se reunió con el pastor del albergue para aclarar que no existe una acción en su contra y que el objetivo es esclarecer los hechos.


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