TIJUANA.- Entre sirenas, humo y emergencias que no esperan, Jeshua Plascencia rompe una barrera que durante décadas perteneció casi exclusivamente a hombres.
Tiene 25 años y forma parte del Cuerpo de Bomberos de Tijuana, donde atiende incendios, rescates y emergencias médicas en distintos puntos de la ciudad.
En febrero de 2026 cumplió su primer año de servicio en la Central de Bomberos de la Zona Norte.
En esa estación laboran más de 350 hombres y apenas 26 mujeres.
Jeshua es una de ellas.
Su historia comenzó en casa. Creció viendo a su padre salir a incendios y atender emergencias.
Hoy él sigue en el cuerpo de bomberos y está a dos años de jubilarse.
Cuando ella decidió seguir el mismo camino, la reacción de su padre fue de preocupación.
“Mi papá también es bombero, entonces él está muy cerca de las emergencias y sabe cómo está el trabajo. Era su preocupación de que mi hija más pequeña, o mi princesita, cómo verme en un trabajo muy varonil”.
Entrar a un oficio históricamente dominado por hombres no fue sencillo.
“Al principio me daba un poquito para abajo, decía: ok, soy mujer, pero puedo hacerlo. El que sea mujer no significa que no tenga la fuerza o la valentía de hacer lo mismo”.
Uno de los primeros incendios que atendió la impactó por la poca visibilidad dentro de una estructura en llamas.
Aun así, continuó.
Además de su preparación como bombera, Jeshua es licenciada en Actividad Física y Deportes y también cursó la academia de salvavidas.
La preparación física es parte esencial de su trabajo.
Desde niña decía que quería ser bombera, inspirada por su padre.
Hoy lo es.
Y envía un mensaje a otras niñas que sueñan con seguir el mismo camino: “Si de verdad lo sueñan, que se preparen mucho y que no solo por un comentario de que no van a poder se detengan; la capacidad se puede trabajar”.


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