TIJUANA.- Aunque no hubo víctimas mortales en Baja California, el miedo vació calles, cerró negocios y dejó a miles de personas sin poder trabajar, trasladarse o atender emergencias.
Así lo expuso el presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California, Roberto Quijano, quien advirtió que el impacto fue profundo y el daño social es severo.
Los hechos violentos registrados el domingo en varios estados del país, presuntamente ligados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), dijo, provocaron horas de incertidumbre en la entidad.
“Qué bueno que no hubo pérdidas humanas; sin embargo, el tejido social se vuelve a deteriorar”, expresó.
Señaló que la afectación no se mide solo en números.
Hablo del trabajador que salió de la maquiladora y no encontró transporte, del comerciante que no pudo abrir su negocio, de la persona que necesitaba llevar a un enfermo al hospital y no pudo hacerlo, enlistó Quijano.
“Es un daño gravísimo”, afirmó.
Durante un recorrido la mañana de este lunes observó establecimientos cerrados por temor.
Reconoció que las corporaciones actuaron con rapidez en el plano operativo, que que de parte de la autoridad “no hubo un mensaje claro para la población”.
Mientras no se atienda de fondo la delincuencia, especialmente la extorsión y la violencia familiar, la crisis seguirá golpeando a la ciudadanía, sostuvo el presidente del organismo.


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