Por Said Betanzos

En la gira de la presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo por Tijuana quedó claro que vino a respaldar a la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, sobre todo ante los embates políticos rumbo a la renovación de la gubernatura en 2027.

En la mañanera, Sheinbaum destacó que el trabajo en materia de seguridad de la mandataria estatal sí tiene efectos, e incluso presumió hay más.

Uno de los puntos expuestos por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, fue que en 2025 no se cometió un solo secuestro en Baja California.

También se resaltó que la Unidad de Combate al Secuestro de la Fiscalía General del Estado (FGE) es de las más capacitada del país.

En el mismo mensaje se dejó ver que el trabajo coordinado con el gobierno de Tijuana, encabezado por el doctor Ismael Burgueño Ruiz, también genera resultados, sobre todo en la estrategia para reducir homicidios.

Hace más de una década se registraban cientos de asesinatos por mes, de lo cual la oposición no recuerda nada.

Harfuch no olvidó exponer que Baja California, incluso, logró salir del primer lugar nacional en ese delito, un sitio nada honroso.

Además, quedó claro que el general Laureano Carrillo, actual secretario de Seguridad Ciudadana de Baja California, es quien coordina la estrategia en la entidad y quien rinde cuentas de forma directa a la Presidencia de la República.

Muchos invitados en los eventos de Sheinbaum. Hubo reclamos, dos manifestaciones, peticiones de todo tipo y no faltaron las felicitaciones.

A la presidenta hasta la corretearon para una selfie, como si regalara boletos para la final.

Y justo ahí viene el detalle.

Porque si hubo alguien que no se vio, ni siquiera de lejos, fue Jesús “Chucho” Ruiz Uribe, suspirante a pre pre pre candidato a algo en Morena.

Después de salir de Bienestar Social Federal y comenzar su lucha política, quedó evidenciado que no tiene ni los tentáculos para colarse como invitado. Ni una esquinita. Ni un pase de prensa. Ni un “aunque sea para saludar”.

Parece que ni Ariadna Montiel se acordó de que él anda en Tijuana. Y eso que Ruiz Uribe presume a sus amigos tener amistad con ella… que tal vez exista, pero solo en la memoria, porque en la foto no apareció.

Lo más curioso es que sí hubo espacio para casi todos.

El que nunca se vio, ni siquiera para un saludo o una foto de lejos, fue Jesús “Chucho” Ruiz Uribe, suspirante a pre pre pre candidato a algo en Morena.

Después de salir de Bienestar Social Federal y comenzar su lucha política, quedó exhibido que no tiene ni los tentáculos para colarse como invitado.

Parece que ni Ariadna Montiel se acordó de que él anda en Tijuana.

Ruiz Uribe presume a sus amigos tener amistad con ella, que tal vez exista, pero no en tiempos políticos.

Hasta el nada simpático del senador Armando Ayala llegó invitado. Bueno, hasta el exmorenista rosaritense Fidel Mogollón, denunciado y todo, tuvo espacio… y eso que llegó tarde.

Veremos qué más le depara el destino a Jesús “Chucho” Ruiz Uribe.