TIJUANA.- Sayuri Arrevillaga, sobreviviente de violencia vicaria, acudió este lunes a la Fiscalía General del Estado (FGE) en Zona Río para exigir el resguardo urgente de su hijo, Damián Alessandro, de 15 años, a quien no ha podido ver desde 2022.
Entre lágrimas, denunció que una jueza dejó en libertad al padre del menor, pese a los señalamientos de violencia familiar y sustracción, bajo el argumento de que en 2022 “no era delito” como parte de la violencia vicaria.
La madre aseguró que, pese a presentar testigos, peritajes y carpetas de investigación, el juzgado minimizó el caso, lo que dejó al adolescente sin protección ante un presunto agresor.
El papá sustrajo al menor y desde entonces la mamá no lo ve.
El caso pasó al Juzgado Quinto de lo Familiar, a cargo de la jueza Aleyda Villegas, sin que hasta ahora exista una acción efectiva para localizar y poner a salvo al menor.
Sayuri afirmó que su preocupación creció tras recibir un mensaje de Liliana, hermana de Magali, actual pareja del padre del adolescente, quien alertó sobre supuestas agresiones dentro del domicilio.
De acuerdo con el testimonio, Magali habría intentado quitarse la vida, mientras que familiares reportaron que el menor no se encontraba en la vivienda y el padre les reiteró que “está con un amigo”.
La mujer denunció que esta información ya fue entregada a la Fiscalía y que Liliana rindió declaración, pero no existe reporte oficial sobre el paradero o estado de salud del adolescente.
“A mí no me han dicho nada. Pasé la noche en vela sin saber si mi hijo estaba a salvo o si estaba vivo”, reclamó frente a las instalaciones de la FGE.
La madre exigió que se activen protocolos de protección a la infancia y se realice una investigación exhaustiva, al considerar contradictorio que el padre afirme que Damián está bien, mientras la actual pareja se encuentra en situación crítica.


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