TIJUANA.- Uno de los tres cadáveres localizados la semana pasada en una fosa clandestina al este de la ciudad resultó ser un estadounidense, hijo de padres mexicanos, que ahora batallan para recuperar el cuerpo.
Se trata de Milton Rubén Gámez, de 27 años de edad, quien fue visto por última vez en octubre de 2025 en la colonia Villas del Prado.
El hallazgo lo realizaron el viernes 9 de enero, en las faldas de un cerro, madres buscadoras de los colectivos Buscando a Tolano y Restauración y Enlace; la líder del primer grupo, Bárbara Martínez, describió la ropa que portaban y por eso se enteró la mamá del joven desaparecido.
“Él entraba para Estados Unidos a trabajar, él se regresaba. Porque él cruzaba diario, él iba y venía”, recordó su mamá, Verónica Gámez, a través de una videollamada.
La última vez que lo vio fue en octubre pasado, cuando incluso se reportó a través de redes sociales que no lo localizaban.
Pero la última vez que supo de Milton fue el 10 de noviembre, cuando le llamó por teléfono para decirle que estaba bien, pues ella se había enterado de que estaba consumiendo sustancias.
Esa comunicación fue dos días antes de su cumpleaños, platicó la señora Verónica, quien no pudo aguantar el llanto. Una familiar le mandó dinero para que viajara de Nayarit a Tijuana para buscarlo, y lo hizo por una semana.
“Como a mediados de noviembre yo fui a buscarlo, yo duré una semana buscándolo. Saqué fotos de él, yo anduve, pregunté y pregunté, y las personas me decían: ‘¡No, sí, aquí anduvo! ¡Nosotros lo miramos!’”, recordó.
Pero fue hasta la tarde del viernes pasado que una familiar que vive en California, Estados Unidos, le comentó que había una publicación en redes sociales sobre el hallazgo de varios cadáveres.
Ahí, al leer que uno de los occisos vestía dos bóxers, la intuición la hizo descubrir que era su hijo, sobre todo al mirar la fotografía a detalle. Lo que le expuso a su esposo.
“Esta foto no sé por qué; yo sé que es mi hijo. Me dijo: ‘¿Por qué? Porque aquí dice que traía doble bóxer’. ‘¿Y eso qué tiene?’”, le cuestionó su esposo, a lo cual Verónica le respondió que su hijo usaba doble ropa interior, además de que los que traía puestos, “yo se los compré; esos verdecitos yo se los compré”.
Fue entonces cuando se comunicó con sus tres hijos que viven en Tijuana y les pidió acudir a verificar si era o no su hermano. Ellos confirmaron que sí, por los tatuajes, y comenzaron los trámites correspondientes.
Sin embargo, todo se detuvo ante la Fiscalía General del Estado, ya que le solicitaron el acta de nacimiento de Milton, pero al ser estadounidense no la tienen, y nadie de su familia puede viajar al vecino país por falta de documentos.
Ante ello, Verónica viajó a Tijuana este miércoles con el fin de identificar a su hijo en el SEMEFO y acudir al Consulado de Estados Unidos en Tijuana para solicitar apoyo y conseguir el acta, y así trasladar el cuerpo a Nayarit.
El joven tenía las manos atadas a la espalda y el rostro irreconocible.
Bárbara Martínez explicó que no es la primera persona de otro país que localizan; ya ocurrió con un colombiano al que encontraron con vida y que ya está con su mamá en el centro del país.
Pero también hay jóvenes de otras entidades del país que son localizados muertos de forma violenta, concluyó.


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