TIJUANA.- Escurrimientos pluviales y actos de vandalismo provocaron los socavones detectados en la carretera libre Tijuana–Rosarito y en la Vía Rápida Poniente.
El director de Obras e Infraestructura Urbana Municipal, Carlos Gastélum Félix, informó lo anterior durante una rueda de prensa.
En la carretera libre a Rosarito se detectaron tres puntos afectados en un mismo tramo, donde el daño se concentra en el talud que sostiene la vialidad.
El funcionario explicó que el deterioro se generó por el paso constante del agua, lo que debilitó la estructura de soporte del camino.
El proyecto ejecutivo fue contratado el 28 de octubre de 2025 y se prevé concluirlo a inicios de marzo.
“Con base en eso vamos a saber la solución integral, que incluye proyecto vial, pluvial y la estabilización del talud”, señaló.
Actualmente permanece cerrado el acotamiento derecho y un carril opera de manera parcial, con tres carriles habilitados para reducir vibraciones.
En la Vía Rápida Poniente, a la altura del Centro Industrial Los Pinos, se detectó un hundimiento relacionado con un sistema pluvial no catastrado.
Gastélum explicó que la infraestructura no fue construida por el Ayuntamiento, pero al encontrarse en vía pública debe ser rehabilitada.
Indicó que el daño es poco profundo y, por ahora, no representa riesgo para automovilistas, por lo que no se ha cerrado la circulación.
El daño en esa zona fue provocado por vandalismo, tras la quema de tuberías de 14 y 18 pulgadas.
Cuando inicien los trabajos se contempla el cierre total de la Vía Rápida Poniente, usando la vía lenta como desvío local.
Como rutas alternas se recomendarán los bulevares Insurgentes y Díaz Ordaz.
El costo y la fecha de las obras se definirán una vez determinado el alcance real de los daños.


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