TIJUANA.- El proyecto “Comida Calientita”, que desde hace años lleva platillos caseros a albergues de migrantes, hoy enfrenta su etapa crítica por falta de recursos y el impacto de la gentrificación.
Su fundadora, Esther Morales Guzmán, advirtió que las donaciones bajaron y el proyecto está en riesgo.
“Me ha afectado mucho la gentrificación… las donaciones ya no llegan, estamos ahora si en luz roja”, dijo.
El problema principal es la renta del local en Zona Centro, donde cocina, con un costo de 500 dólares mensuales, con servicios incluidos.
“Aquí, con todo, luz y agua, se pagan 500 dólares. Ahorita no se ha pagado la renta”, expresó.
Morales lamentó que en años anteriores apoyó a estudiantes e investigaciones en albergues, pero ahora que solicita respaldo, nadie se acerca.
“Se les ha apoyado… ahora que les pido apoyo, pues ninguno se aparece”, afirmó.
Como alternativa, anunció una salsa artesanal llamada “De este lado también hay sueños”, que por ahora vende en el local por 30 pesos. Parte de lo recaudado se destinará al proyecto.
Además, recolecta chamarras y ropa abrigadora para el albergue Embajadores de Jesús, en el Cañón del Alacrán.
Las personas interesadas pueden donar alimentos básicos o apoyar con depósito a la CLABE BBVA 0120 2800 1235 8648 02. También está el teléfono 664 394 5991.


Comentarios