TIJUANA.- Con veladoras encendidas y globos blancos, activistas en defensa de los animales y vecinos realizaron una vigilia en la colonia Otay Jardín, para despedir al perrito conocido como “El Chato”.
El acto se llevó a cabo frente a la vivienda ubicada sobre la calle Antropólogo, donde el canino vivía antes de morir de forma violenta, presuntamente a manos de su propio dueño.
Durante la vigilia, los asistentes guardaron momentos de silencio y colocaron mensajes de despedida, además de exigir justicia por el caso de presunto maltrato animal.
Ahí se aclaró que, contrario a lo que se pensó inicialmente, el perro no era hembra, sino macho, por lo que su nombre correcto era “El Chato”, un detalle que para los asistentes representó darle identidad y memoria.
De acuerdo con activistas, el animal habría sido golpeado en repetidas ocasiones y luego trasladado con ayuda de un segundo implicado hasta la colonia 70-76.
En ese sitio fue abandonado en un predio y posteriormente calcinado. Una vecina documentó los hechos y presentó la denuncia.
Sin embargo, señalaron que la denunciante tuvo que abandonar la colonia tras recibir presuntas amenazas.
Durante el encuentro se exigió que la investigación incluya tanto al presunto agresor principal como a quien habría colaborado en el traslado.
El abogado animalista Frank Ortiz González, de Abogados Animalistas México, señaló que en Baja California son pocos los casos con sentencia por maltrato animal.
Por su parte, Jazmín Bojórquez, de la Asociación Civil PATA, afirmó: “No queremos multas, queremos cárcel”.


Comentarios