TIJUANA.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) abrió una investigación interna por un presunto caso de discriminación contra una niña con autismo en la Clínica 33, ubicada en la colonia Soler.

La madre de la menor, Belén Romo, denunció que durante una consulta médica una doctora le pidió retirar a su hija del consultorio por mostrarse inquieta, pese a que no tuvo una conducta agresiva.

Según relató, la médica incluso colocó una mano en el rostro de la niña, lo que consideró una acción “incómoda y fuera de lugar”.

Romo explicó que le mostró a la doctora un gafete que acredita la condición de su hija, pero la respuesta fue: “Sí, ya sé”, sin mostrar empatía.

El caso fue acompañado por Angélica Sebastián Arriaga, directora de la asociación Familias Unidas por el Autismo, quien señaló que este tipo de hechos revelan la falta de sensibilidad y capacitación del personal médico para atender a personas con discapacidad.

“Las familias no buscan sanciones, sino comprensión y empatía”, expresó Arriaga, al pedir que se refuercen los programas de formación en trato digno y atención inclusiva dentro del IMSS.

Tras la denuncia, el director de la clínica, Óscar González, atendió personalmente a la madre y a representantes de la asociación.

Confirmó que se inició un procedimiento para determinar lo ocurrido y que el área jurídica evaluará las acciones a seguir.

El funcionario afirmó que el IMSS mantendrá vigilancia sobre el caso y fortalecerá la capacitación del personal médico y administrativo en temas de atención a pacientes neurodivergentes.

Belén Romo señaló que no busca castigos, sino que se garantice respeto y empatía hacia las personas con autismo.

“Mi hija no lo nota, pero a mí como madre sí me duele”, expresó.