ROSARITO.- El Rancho El Carrizo, en Cañón Rosarito, se ha convertido en un escenario vibrante y colorido para celebrar la tradición mexicana del Día de Muertos.

Durante octubre, los campos de cempasúchil se llenan de miles de flores naranjas que atraen a familias, turistas y amantes de las tradiciones, quienes disfrutan de recorrer y fotografiarse en medio de este mar dorado.

Desde hace nueve años, el rancho se ha consolidado como un punto de encuentro para quienes desean conectar con las raíces culturales y vivir la belleza de esta flor emblemática, símbolo de la memoria y la esperanza en la cultura mexicana.

Con un crecimiento constante en la producción y visitas, los sembradores cultivan en media hectárea miles de flores que se distribuyen en la región.

Los visitantes destacan la tranquilidad y la belleza del paisaje, donde el intenso color naranja contrasta con el cielo azul y los cerros verdes, creando escenas dignas de postal.