TIJUANA.- El panorama laboral en Baja California comienza a ofrecer nuevas oportunidades para miles de refugiados y solicitantes de asilo que buscan integrarse formalmente a la economía regional.

Sin embargo, persisten desafíos administrativos, principalmente en la renovación de documentación, que dificultan su acceso al mercado laboral.

Durante una reunión con la Asociación de Recursos Humanos de la Industria de Tijuana (Arhitac), René Argüelles, de ACNUR, destacó los esfuerzos por promover la contratación formal y ofrecer apoyo legal y social, evidenciado en la atención a más de 15 mil personas en lo que va de 2024.

La colaboración entre ACNUR y Arhitac ha permitido que cerca del 66% de las aproximadamente 18 mil personas refugiadas en la región estén empleadas, de las cuales el 44% trabaja en condiciones formales.

La presidenta de Arhitac, Diana Reyes, resaltó la apertura de las empresas afiliadas a brindar oportunidades laborales, incluyendo la contratación de traductores y clases de español para facilitar la integración de quienes provienen de Haití y otros países.