TIJUANA.- El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció sanciones contra una poderosa facción del Cártel de Sinaloa con operaciones en Baja California, a la que calificó como organización terrorista extranjera.
Las medidas alcanzan a políticos, empresarios, ex policías y operadores criminales vinculados a la estructura de Los Mayos, brazo que responde a Ismael “El Mayo” Zambada.
Entre los sancionados figura Hilda Araceli Brown Figueredo, ex alcaldesa de Playas de Rosarito en dos periodos y actual diputada federal de Morena por el distrito que abarca Tijuana y Rosarito.
De acuerdo con el Tesoro, Brown, junto con el transportista Candelario Arcega Aguirre y el empresario rosaritense Jesús González Lomelí, actuó como intermediaria de los hermanos Arzate, líderes regionales de Los Mayos, facilitando la recolección de pagos de extorsión y brindando protección a sus actividades criminales mediante la Secretaría de Seguridad de Rosarito.
El reporte señala que González, dueño de bares y restaurantes como Bombay Beach Club, Coco Beach Club y Mariscos El Caimán, utilizó sus negocios para lavar millones de dólares del cártel.
Arcega, por su parte, mantiene el control de empresas transportistas en Tijuana y Rosarito, entre ellas la Sociedad Mutualista de Transporte Unido de Baja California y Transporte Urbano y Suburbano del V Municipio S.A. de C.V..
Los ex policías municipales Mario Alberto y Karlo Omar Herrera Sánchez también fueron incluidos en la lista negra.
Ellos fueron señalados hace varios años de participar en el atentado para asesinar al Capitán Jorge Eduardo Montero, ex director de policía en ese municipio.
Según el Tesoro, los hermanos trabajaban en coordinación con González y Arcega para sostener la estructura de los Arzate en Rosarito.
En el nivel criminal, el Tesoro apuntó a Juan José Ponce Félix, “El Ruso”, identificado como líder del brazo armado de Los Mayos, quien mantiene operaciones en Playas de Rosarito con los hermanos Arzate.
El gobierno estadounidense lo describe como un operador de alto nivel del Cártel de Sinaloa, involucrado en secuestros, tortura, homicidios y control de rutas de narcotráfico hacia California.
“El Cártel de Sinaloa es una organización terrorista extranjera que continúa traficando narcóticos, lavando sus ganancias y corrompiendo a funcionarios locales”, afirmó John K. Hurley, subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, al anunciar las sanciones.
Con estas medidas, todos los activos de los señalados en territorio estadounidense quedan congelados y se prohíben transacciones con ellos.
Además, empresas y personas que colaboren con esta red corren el riesgo de enfrentar sanciones secundarias.


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